sábado, 28 de marzo de 2009

Mi voz

No quiero una voz cualquiera

Quisiera una voz que fuera
capaz de mover montañas,
pero montañas de besos
y llevarlas a tu vera

Que fuera mi voz quisiera
terciopelo de caricias
para acariciar tu cuello
aunque tu cuello no quiera

Y quiero una voz de hoguera
y amarte con mis susurros,
saber que sin labios puedo
tu boca besar siquiera

No quiero una voz cualquiera


Si pudieran besarse mi voz y tus palabras…

sábado, 21 de marzo de 2009

Esta gota de amor

Esta gota de amor en la que vivo
este vaso colmado de tu ausencia
derramado sin paz en mi conciencia
se hace mar de dolor sin más motivo

Esta lluvia de ti, este adictivo
murmullo de tu voz y tu presencia
este ahogarme en la niebla de tu esencia
me hace sentir más de tu sed cautivo

Pero el río de hielo de tu boca,
este diario fluir de su sonido
es la fuente que mi ardor sofoca

Y al final, poco a poco, arrepentido,
el lago de tus ojos me convoca
a este noble silencio del olvido.

sábado, 14 de marzo de 2009

Anda mi corazón de dos maneras

Una es mañana clara
de besos de romero y hierbabuena
la otra es de luna llena
de abrazos de azahar y de azucena

y así anda el corazón, sin que se muera

Si lo que yo quiero es sólo mantener un equilibrio

que no puedo…

viernes, 13 de marzo de 2009

Decirte

Sé que es un poco tarde. Pero no quiero dejar de decirte.
Decirte que me agrada pensar que soy como de la familia. De esa familia tuya con la que tan bien te llevas y con la que tan bien te escribes. Decirte que yo, bueno, que yo solo cuento cosas que de otra manera no podría contar. Pero necesitaba hacerlo. Y decirte que, encima, hay gente como tú que me escucha. Y que eso ya es un premio. Y que leeros a vosotros es un premio. Y que ahora vas tú y me regalas otro. Y decirte, Paco, que me sale darte unas gracias de muy adentro.
Puede que en esto de los blogs no exista el tiempo y no se me haya hecho tarde.

domingo, 8 de marzo de 2009

Las olas de mi mar son verdes

Estaba claro. Me equivoqué de camino. Hubo un momento, un momento en el largo sendero que llevaba ya recorrido en el que tuve que decidir.
Y allí, delante del cruce, justo en la bifurcación y supongo que sin pensarlo demasiado, tomé una dirección. Una dirección que realmente no decidí yo, porque fue mi corazón el que lo hizo por mi. El corazón o la intuición, quién sabe.
Al tiempo, demasiado tiempo tal vez, fue cuando descubrí que posiblemente no era la dirección correcta. Y volví sobre mis pasos. En cierta manera era demasiado tarde. Pero volví.

Y otra vez delante del cruce, justo en la bifurcación, me di cuenta del error y me di cuenta del acierto. Acierto porque había recorrido un camino nuevo que no hubiera conocido si no me hubiera equivocado. Y porque fue un camino precioso, que volvería ahora a repetir. Pero sobre todo, porque ahora sé con seguridad cuál es el camino correcto.
El que tomaré la próxima vez, cuando vuelva.


Porque los montes estaban tan verdes que parecían olas de un mar…

martes, 3 de marzo de 2009

Llueve y no llueve

Lleva varios días lloviendo. Empezó, paró un poco, siguió. No es una lluvia que caiga con fuerza, con gotas grandes y gordotas, sino una lluvia blandita y suave.
Es una tormentita alegre, de esas que cuando comienzan casi no se sabe que están ahí y un ratito después, deciden que van a empezar a llover y llueven. Y sueltan las gotitas poco a poco, como a besos, para que no se note. Y cuando te das cuenta estás empapado, calado hasta los huesos y la tormenta, la lluvia, está ya contigo.

Y te quedas un poco más limpio.
Ahora ha parado. Pero seguro que vuelve a llover. Y volverán a llover palabras.

domingo, 1 de marzo de 2009

Y cómo corre

Indurain de la plaza Navarrete,
quijote en rocinante de dos ruedas,
Contador al que puede que sucedas,
campeón de la montaña de Albacete

A Sastre lo hará nadie Joselete,
cabalga, o más bien vuela mientras puedas
y dale a los pedales, y no cedas,
que dos son más que tres del patinete

Señor del equilibrio equilibrado
la técnica a tus pies cayó rendida,
tres vueltas, una más y habrás llegado

Qué lejos queda ahora la salida...
me impongo yo el maillot porque he ganado
la etapa más bonita de tu vida.


Mi hijo mayor ha aprendido a montar en bici hace poco. Fue una mañana que decidió que quería ser un poco más mayor. Y sólo me dejó ayudarle una vez. Después y hasta la hora de la merienda estuvo tratando, cayendo, consiguiendo, y antes de que anocheciera ya daba vueltas a la plaza con una sonrisa de oreja a oreja, mientras el padre tenía que aguantarse el corazón para que no se le escapara de contento y recogía risas del suelo con una fregona que pasaba por allí. Tengo mucha suerte y aún me queda otro por enseñar… bueno,
…del que aprender.

Envidia

Esta noche, después de un ataque de besos de mis hijos, he salido a dar un paseo por mis sitios favoritos y me encontrado la sorpresa de un regalo de abrazos concentrados en un premio. Y a mi, que tanto me gustan los abrazos y los besos y las caricias, pues claro, me ha gustado. Así que quiero agradecerlo. Y quiero darte más gracias, Moony, por darme un trocito de tu corazón pegado al premio. Haces que la luna esté medio escondida. Porque estoy seguro de que la luna te tiene envidia.

Os doy gracias a todos los que os pasais a leer y a decir algo porque en el fondo eso es el premio que anima a este cachito de corazón que una vez se estropeó sin darse cuenta. Y siento que un día de éstos tengo que aclarar las cosas…

viernes, 27 de febrero de 2009

Quisiera contarte

Yo que quisiera contarte
que a cada paso que doy
si el sol se enfada conmigo,
la luna está de mi parte

Que el sol las nubes reparte
y ni un rayito me llega
de su luz, como castigo
por querer enamorarte

Yo que quisiera contarte que en la luna me recuesto, que sueño si me besaras y allí soñando, despierto cuando me amanece el alma.



tontostoy...

sábado, 21 de febrero de 2009

Algo se ha roto

No tenía intención de abrir el portátil esta noche, pero parece que algo se ha roto.
Por eso lo he abierto.
Porque hoy ha sido uno de esos días en la oficina en los que el trabajo no es capaz de rellenar los vacíos que me deja tu indiferencia. Porque creo que he ido acumulando tantos vacíos hoy que se han ido rellenando con montoncitos de tristeza. Y porque los he guardado todos y eran demasiados. Y porque parece que algo se ha roto, y ya estoy muy roto por dentro.

Porque esta noche, cuando creía que todo se había dormido, una letra, una comparsa de este carnaval del sur, un bocaíto, ha rozado la herida y ha comenzado a llorar. Y porque me han llorado los ojos, la boca y estos dedos que escriben, y han llorado ya, por acompañarlos, los brazos y el estómago y el corazón que es quien tiene la culpa de todo. Porque todavía llueve sobre el teclado. Y porque hoy me da igual que esto rime o no rime si lo que quiero es que llore. Y porque hasta he llorado mientras me reía con la chirigota del Selu que mira que son buenos este año. Y a ver si se me pasa que así no puedo irme a la cama. Por eso he abierto el portátil.
Aunque mañana piense que sería mejor desaparecer
. Como ahora hago…

viernes, 20 de febrero de 2009

De tu desamor

Lo que te digo y no debo,
lo que te debo y no digo,
y lo que gané contigo
y lo que contigo llevo

Y lo que te doy de amigo,
de tu desamor lo bebo.


Y aún así, nunca podré dejarlo. Debe ser que hay ojos que se clavan para siempre. Porque así son tus ojos.

domingo, 15 de febrero de 2009

Mañana volveré a soñar

Hoy he descansado de ti.
Estoy cansado hoy. Tengo los pies cansados de tanto andar y los hombros cansados de la mochila. Estoy cansado.
Pero hoy he descansado de ti.

Mañana volveré a soñar que ando en una nube de besos tuyos.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Cómo rompe de tu mar mi ola

Si pudiera decírtelo. Si pudiera.
Si supieras cómo. Si lo supieras.






lunes, 9 de febrero de 2009

No se qué esperaba

un, una.
1. art. indet. Formas de singular en masculino y femenino.

esperanza.
1. f. Estado del ánimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamos.

absurdo, da.
(Del lat. absurdus).
1. adj.
Contrario y opuesto a la razón; que no tiene sentido.

es.
(De seer).
3. intr. Haber o existir.
13. intr. Corresponder, parecer propio.
Tercera persona singular del presente de indicativo del verbo ser.


cosa.
(Del lat. causa).
1. f.
Todo lo que tiene entidad, ya sea corporal o espiritual, natural o artificial, real o abstracta.


de.
(Del lat. de).
1. prep. Denota posesión o pertenencia.

tontos, tas.
(De or. expr.).
1. adj.
Falto o escaso de entendimiento o razón. Plural.

domingo, 8 de febrero de 2009

Sólo eso

Hoy ando un poco nervioso. Mañana vuelves de tu viaje. Un viaje que me hacía ya casi tanta ilusión como a ti. Ojalá no olvides que prometiste contarme cosas al volver, aunque sólo el hecho de decírmelo fue un respiro de alegría que aun me dura. Quisiera que me contaras. Día a día. Paso a paso. Quisiera que me contaras. Y quisiera sumergirme en tu palabra, en tu voz, en un susurro tuyo y ahogarme en tus sonrisas mientras me cuentas. Sólo eso quisiera.

domingo, 1 de febrero de 2009

Hoy quiero maldecir

Malditas sean mi alma y mi ternura
maldita mi pasión desprevenida
maldita mi esperanza desvivida,
mi verso, mi palabra, mi tortura

Malditos sean mi amor y mi locura
maldita mi memoria detenida
maldita mi constancia sin medida,
mi sueño, mi tristeza y mi amargura

Mal valen ya mis huesos y mi historia
ardiendo desde el foso de mi pena,
infierno de mi paz contradictoria

Maldito he de pagar con mi condena
recóndita traición, miel ilusoria
dulce mi corazón, hiel y cangrena


Creo que la palabra puede ser como el amor, que a veces lleva a dios hasta tu lado y a veces hace que asomes al infierno. A veces tengo dudas de si acaso me conviene, y a veces tengo claro que escribir es igual que dejar fuera de mi lo que mal vive, lo que duele o lo que creo, lo que sufro, lo que siento. Y al final, vuelvo.

Aquel momento mágico, aquella eternidad viva en un beso hizo que ambos quisiéramos saber, expresado entre palabras, hasta dónde, hasta cuánto. Y ambos elegimos parar en ese punto, guardarlo para siempre, sin poner en peligro lo que ya ambos teníamos. Yo tenía claro que prefería parar antes que perder su cómplice amistad o su sonrisa. Pero siguieron volando los besos de palabra, y al final de una semana de blancos besos y virtuales, volvimos a juntar pasión y alma en otro beso infinito de segundos.

domingo, 25 de enero de 2009

Me hacía falta

Esta mañana llevé a mi hijo pequeño en la bici a dar un paseo.
Cuando salimos de casa ya llovía y él, el pobre, iba sentado en la silla de atrás, sin muchas posibilidades de negarse pero después de todo, contento. Lloviznó todo el tiempo y por ello no fue un paseo largo. De hecho, tuvimos que resguardarnos de un tormentón bajo un providencial techo durante un buen rato hasta que aflojó un poco. Los dos volvimos a casa mojados. Más bien muy mojados. Empapadísimos. Pipando.
Y fueron esa lluvia fría, tanta agua y tanto viento frío, y ver que mi niño iba disfrutando igual o más que yo, fueron esas cosas, decía, las que me han limpiado el corazón y el alma hoy.
Me hacía falta.

viernes, 23 de enero de 2009

Puedes contar conmigo

Ayer te felicité y te dije que podías contar conmigo.

“Compañera
usted sabe
que puede contar
conmigo
no hasta dos
ni hasta diez
sino contar
conmigo.

Pero hagamos un trato
yo quisiera contar
con usted

y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe
que puede
contar conmigo”
(de Mario Benedetti)


No está completo, pero no quise incomodarte, y no quiero, por nada del mundo, que lo me queda se estropee más. Me diste las gracias. Te prometí cien años de amistad y restan noventa y ocho. Espero que tuvieras un buen día.

No puedo dejar de pensarte. Pasa un segundo y pienso en ti. Pasa un minuto y aún te pienso. Pasa una hora y sigo aún. Y pasan los días. Las semanas. Y pasan los meses. Pensando en ti. Juego con mis hijos. Pienso en ti. Y a veces, beso y pienso en ti.

Fue hace ya tanto tiempo… más de un año ya. A la vuelta de aquellas vacaciones nos saludamos con dos besos muy alegres, con esos besos que se usan en las oficinas y entre conocidos y entre amigos. En mi mesa había dejado una bolsa de sorpresas como yo le dejé a ella cuando me fui. Con un libro que me dejó sorprendido y encantado. Días después le dije que en nuestro reencuentro había echado en falta algo. “¿Qué?”, me preguntó. “Un beso, en vez de dos”. Sonrió. Aquel día, con algo de miedo, muchas dudas, algunos nervios y muchísimo cariño nos besamos. Un beso despacito.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Me dejaré dormir

(Me siento ya tan cansado / -cansado de estarlo tanto-, José Bergamín)

Me siento ya tan cansado
-cansado de estarlo tanto-
que dejo enterrada mi voz
y dejo sin voz mi llanto

en mi soledad entierro
soñando, mi desencanto
y vuelvo a morir cansado
cansado de amarte cuánto


Hoy me siento muy cansado. Esta situación en la que vivo, este sinsentido permanente me deja realmente cansado. Cansado de esperar con ansia una mirada, una sonrisa, una palabra y de pedirlas con una sonrisa, con una palabra o con una mirada. Cansado de saberte perdida. De saber que posiblemente sea mejor así.
Esta constante angustia cansa. Y ahora no sé qué hacer con tantos besos que guardé en mis bolsillos.
Me dejaré dormir.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Una nube de calma

Llora la luna
la de noviembre
no tiene, niña
luz suficiente

Ríe la luna
la de diciembre
blanca de risas
resplandeciente

Luna creciente
no dejes, vida
que el dolor siembre
ni nos desuna


Llevo unos días alegres. ¿Será que al fin estoy entendiendo cómo deben ser las cosas? ¿Será que finalmente mi yo, mi razón, mi corazón y mi pasión van a ponerse de acuerdo? O será como otras veces, un espejismo, solo una nube de calma, un respiro...