viernes, 12 de junio de 2009
Es el color de tu camisa
Ni siquiera (te dije) ese amarillo
de limón de verano que te abraza
oscurece de luces ni desplaza
en tus ojos lo negro de su brillo
(¿Ves como era cierto? lo copié de internet)
A veces me muero en tus silencios. A veces no sé cómo me aguantas.
de limón de verano que te abraza
oscurece de luces ni desplaza
en tus ojos lo negro de su brillo
(¿Ves como era cierto? lo copié de internet)
A veces me muero en tus silencios. A veces no sé cómo me aguantas.
domingo, 24 de mayo de 2009
Tu risa
Que cuando vi volando la alegría
de la luz de la risa que volabas
sentí de mí volar, rotas las alas,
sombra tenaz de la tristeza mía.
de la luz de la risa que volabas
sentí de mí volar, rotas las alas,
sombra tenaz de la tristeza mía.
viernes, 22 de mayo de 2009
Por eso no escribo
Llevo ya varios días detrás del tiempo, del perverso minutero que me incita a seguirle sin horas ni descanso. Ya no tengo un instante que permita un respiro de paz mientras intento bañar mi pensamiento en un remanso.
Si es que el tiempo no es mío, si ya lo dije –ahí quise decir digo y se hizo viejo- se me muere de pena y de gastado, de pasiones quizás, que no me quejo, mientras sigo empeñado en revivirle la palabra de amor a mi pasado.
Me dice hace poco una amiga –o digo mejor dicen, que son dos- ¿dicen dije? dijeron, que sigue el tiempo pasando. Dijeron, digo, que a veces los versos se hacen cárcel del pensamiento. Como es cárcel el amor o como la cárcel del tiempo. Tienen razón mis amigas aunque no estoy yo tan seguro de querer vivir sin tiempo, sin amor o sin poemas.
Por eso no escribo en verso. Y porque no tengo tiempo.
Si es que el tiempo no es mío, si ya lo dije –ahí quise decir digo y se hizo viejo- se me muere de pena y de gastado, de pasiones quizás, que no me quejo, mientras sigo empeñado en revivirle la palabra de amor a mi pasado.
Me dice hace poco una amiga –o digo mejor dicen, que son dos- ¿dicen dije? dijeron, que sigue el tiempo pasando. Dijeron, digo, que a veces los versos se hacen cárcel del pensamiento. Como es cárcel el amor o como la cárcel del tiempo. Tienen razón mis amigas aunque no estoy yo tan seguro de querer vivir sin tiempo, sin amor o sin poemas.
Por eso no escribo en verso. Y porque no tengo tiempo.
domingo, 10 de mayo de 2009
De madrugada
Hoy puse a secar al sol
-al sol del alma-
retales del corazón
que ayer lloraban
Hoy ya no dueles, mi amor
hoy todo es alba
como la nieve, tu voz,
que me quemaba
Que un ángel me visitó
de madrugada
Otra vez, como otras veces, hoy siento que lo consigo, que te mantengo a mi lado sin el dolor que acostumbro a sufrir... como otras veces.
Que siempre viene bien conversar con los amigos.
-al sol del alma-
retales del corazón
que ayer lloraban
Hoy ya no dueles, mi amor
hoy todo es alba
como la nieve, tu voz,
que me quemaba
Que un ángel me visitó
de madrugada
Otra vez, como otras veces, hoy siento que lo consigo, que te mantengo a mi lado sin el dolor que acostumbro a sufrir... como otras veces.
Que siempre viene bien conversar con los amigos.
martes, 5 de mayo de 2009
Este negro sentir
Seis puñales de amor y viña pura
de dorado cristal, de sol y plata
acuchillan a sorbos mi sensata
razón que se hace amarga y torna oscura
Yo sé que es el alcohol esta negrura
de este negro sentir lo que me mata
que me ha partido en dos y me arrebata
el frágil desamor de mi armadura
No soporto este hondo escalofrío
que mi espíritu rompe y su cimiento
del cercano saberte entre el gentío
Doblemente sufriendo el desaliento
al llenarse mi copa del vacío
de tu marcha temprana y mi lamento
Ni siquiera un frío escaparate de risas entre albero y farolillos mantuvo mi interior a salvo de mi absurdo corazón aquella tarde. Luego... luego vinieron -refrescaba la noche- calma y vida, mis niños, mi amor... risas y besos, fresca la noche.
de dorado cristal, de sol y plata
acuchillan a sorbos mi sensata
razón que se hace amarga y torna oscura
Yo sé que es el alcohol esta negrura
de este negro sentir lo que me mata
que me ha partido en dos y me arrebata
el frágil desamor de mi armadura
No soporto este hondo escalofrío
que mi espíritu rompe y su cimiento
del cercano saberte entre el gentío
Doblemente sufriendo el desaliento
al llenarse mi copa del vacío
de tu marcha temprana y mi lamento
Ni siquiera un frío escaparate de risas entre albero y farolillos mantuvo mi interior a salvo de mi absurdo corazón aquella tarde. Luego... luego vinieron -refrescaba la noche- calma y vida, mis niños, mi amor... risas y besos, fresca la noche.
domingo, 26 de abril de 2009
Tus besos fueron
(una sevillanita, questamo en feria)
Tus besos fueron, niña
risas de luna
suspiros de acogida
bien de mi cuna
Soplos de espuma fueron
agua de rosas
un vuelo de jilgueros
de mariposas
Brisa de amores
duelen tus besos niña
si son errores
Sabor de nube
he muerto con los besos
que nunca tuve
¿Así me ves? Definitivamente yo no me veo como alguien profundo. Más bien soy llano, plano, liso, sencillo, raso, horizonte de mar, raya en la arena, esquinita de cal, tabla de pena. Si alguna vez volviera que sí a decirme tu mirada, a contarme que sí, que sí me quieres, que un poquito de ti por mi se muere, si alguna vez me amaras aun en un solo latido, entonces, posiblemente entonces, ya vivo y encendido, empezaría a ser más profundo, profundamente llano, plano, liso, sencillo, raso, horizonte de mar -profundo-, raya en la arena -profunda raya-, esquinita de cal, ola en la playa.
Tus besos fueron, niña
risas de luna
suspiros de acogida
bien de mi cuna
Soplos de espuma fueron
agua de rosas
un vuelo de jilgueros
de mariposas
Brisa de amores
duelen tus besos niña
si son errores
Sabor de nube
he muerto con los besos
que nunca tuve
¿Así me ves? Definitivamente yo no me veo como alguien profundo. Más bien soy llano, plano, liso, sencillo, raso, horizonte de mar, raya en la arena, esquinita de cal, tabla de pena. Si alguna vez volviera que sí a decirme tu mirada, a contarme que sí, que sí me quieres, que un poquito de ti por mi se muere, si alguna vez me amaras aun en un solo latido, entonces, posiblemente entonces, ya vivo y encendido, empezaría a ser más profundo, profundamente llano, plano, liso, sencillo, raso, horizonte de mar -profundo-, raya en la arena -profunda raya-, esquinita de cal, ola en la playa.
lunes, 20 de abril de 2009
No me olvidé del meme
Tengo una amiga que decidió hace unos días decir y decirme unas cosas tan bonitas que me quedé un poco sin saber, azorado, qué contestar. Y encima, el catarro que me acompañaba ayudó a la timidez a hacer callar a mi teclado. Recibo de ella así un premio que agradezco enormemente, que acepto y que espero saber mantener. Porque es buen premio ser su amigo y sentir los colores de su amor y su poesía. Pues quiso Moony que soñara un poco.
Dormido, con el portátil sobre las piernas, acogedor el sofá, sueño...
Sueño un sueño sin fundamento, vivir un tiempo en una caravana de un sitio a otro escalando o andando por parques nacionales del oeste de Estados Unidos.
Sueño un sueño siempre soñado, -aunque pueda parecer un poco tonto- me hubiera gustado saber cantar (flamenco, pura alma), para cantar flojito al oído de quien más quiero.
Sueño un sueño egoísta y ser siempre alguien especial para alguien.
Y un sueño también desinteresado, que una amiga que tengo pueda vivir en una casa con jardín, junto al mar... y pueda escuchar a los pájaros al amanecer, plantar sus flores...
Y sueño un sueño maternal en el que mis hijos sean capaces de disfrutar de todo lo pequeñito que se les ponga cerca, que las cosas grandes se disfrutan solas.
Y sueño para mañana encontrar el equilibrio que busco, para disfrutar de este sueño que ya vivo.
Y sueño un sueño para hoy, que a estas horas ya, no es más que dormir tranquilo y limpia el alma. No tengo un sueño para ayer, porque ayer ya pasó.
Pero sueños, sueños tengo muchos y sigo soñando. Y seguiré.
Dormido, con el portátil sobre las piernas, acogedor el sofá, sueño...
Sueño un sueño sin fundamento, vivir un tiempo en una caravana de un sitio a otro escalando o andando por parques nacionales del oeste de Estados Unidos.
Sueño un sueño siempre soñado, -aunque pueda parecer un poco tonto- me hubiera gustado saber cantar (flamenco, pura alma), para cantar flojito al oído de quien más quiero.
Sueño un sueño egoísta y ser siempre alguien especial para alguien.
Y un sueño también desinteresado, que una amiga que tengo pueda vivir en una casa con jardín, junto al mar... y pueda escuchar a los pájaros al amanecer, plantar sus flores...
Y sueño un sueño maternal en el que mis hijos sean capaces de disfrutar de todo lo pequeñito que se les ponga cerca, que las cosas grandes se disfrutan solas.
Y sueño para mañana encontrar el equilibrio que busco, para disfrutar de este sueño que ya vivo.
Y sueño un sueño para hoy, que a estas horas ya, no es más que dormir tranquilo y limpia el alma. No tengo un sueño para ayer, porque ayer ya pasó.
Pero sueños, sueños tengo muchos y sigo soñando. Y seguiré.
miércoles, 15 de abril de 2009
Siento que se me acaba
(Yo no sé hacer sonetos más que amando, Gerardo Diego)
Siento que se me acaba la poesía. No es que nunca haya sentido que forma parte de mi. A veces me han salido algunos versos y a veces no. Pero hoy he sentido que se me acaba. Será que me he enfadado un poco. ¿Enfadado? No, no, no. No me sale eso de enfadarme. Habrá sido este resfriado y el cansancio, un poquito de amargura y ese silencio tuyo. Ese silencio que va a callarme un día de éstos.
¿Será ésto el principio del olvido?
Siento que se me acaba la poesía. No es que nunca haya sentido que forma parte de mi. A veces me han salido algunos versos y a veces no. Pero hoy he sentido que se me acaba. Será que me he enfadado un poco. ¿Enfadado? No, no, no. No me sale eso de enfadarme. Habrá sido este resfriado y el cansancio, un poquito de amargura y ese silencio tuyo. Ese silencio que va a callarme un día de éstos.
¿Será ésto el principio del olvido?
Gracias
Ando resfriado estos días. Muy resfriado. Me salen más toses que palabras. Pero no puedo dejar de agradecerte el reconocimiento que me haces en tu blog. Una vez más siento cercana tu presencia así como la de otros amigos con los que comparto mis cosas, que serán tonterías, pero son mis cosas. Aunque hay algo que no entiendo. No entiendo cómo dices sentir envidia de mi (torpe) manera de juntar palabras cuando soy yo, y lo sabes, el que siento envidia de cómo derramas tu alma en cada cosa que escribes. No lo entiendo pero no importa, porque hay tantas cosas que no entiendo. Gracias entonces, Gipsy.
Voy a acostarme un rato ahora, que sé que aún no son horas, pero tengo que descansar, que hay cosas que duelen más que la garganta.
Voy a acostarme un rato ahora, que sé que aún no son horas, pero tengo que descansar, que hay cosas que duelen más que la garganta.
domingo, 12 de abril de 2009
A ratos
A ratos te eché de menos
mientras la luna anhelaba
en este blanco silencio
en esta nada callada
Callad las olas
esta mañana
callad que cantan
las caracolas
A ratos soñé que hablaba
contigo al rozar el alba
que callando me querías
lo que en tu beso callabas
Callad al viento
de madrugada
que llueven besos
al pensamiento
Ya besa el reloj las cinco y he de empezar a olvidarte...
mientras la luna anhelaba
en este blanco silencio
en esta nada callada
Callad las olas
esta mañana
callad que cantan
las caracolas
A ratos soñé que hablaba
contigo al rozar el alba
que callando me querías
lo que en tu beso callabas
Callad al viento
de madrugada
que llueven besos
al pensamiento
Ya besa el reloj las cinco y he de empezar a olvidarte...
sábado, 11 de abril de 2009
Una sorpresa
He tenido una sorpresa. Una sorpresa agradable, como son las sorpresas de los amigos que quieren alegrarte el día y te lo alegran. Una sorpresa que vino de una tierra no muy lejana, pero de nombre extraño (o será que no domino el inglés).
Y es que siempre es muy agradable que alguien se acuerde de ti. Cuando alguien se acuerda de mi y encima me lo dice, se me pone una sonrisa en la cara que hace que parezca un poco tonto. Gracias Petardy por ponerme cara de tonto.
Y es que siempre es muy agradable que alguien se acuerde de ti. Cuando alguien se acuerda de mi y encima me lo dice, se me pone una sonrisa en la cara que hace que parezca un poco tonto. Gracias Petardy por ponerme cara de tonto.
domingo, 5 de abril de 2009
Es sólo eso
No es que me esté muriendo, no es que muera
no es que vea el final de este tormento
es sólo que no vivo lo que siento
y siento no morir aunque quisiera
No es eso, amor, no es que no quiera
dejar sin más de amarte sin aliento
es sólo que no puede el pensamiento
pensar odiarte, amor, aunque supiera
Tú me entiendes ¿verdad?, no es más que eso
querer vivir a golpe de quimera
matar al corazón de un sólo beso
Y no quiero vivir de esta manera
nublado por la luz que te profeso
soñando que tu luz amaneciera.
Olvido, siempre el olvido que no llega.
no es que vea el final de este tormento
es sólo que no vivo lo que siento
y siento no morir aunque quisiera
No es eso, amor, no es que no quiera
dejar sin más de amarte sin aliento
es sólo que no puede el pensamiento
pensar odiarte, amor, aunque supiera
Tú me entiendes ¿verdad?, no es más que eso
querer vivir a golpe de quimera
matar al corazón de un sólo beso
Y no quiero vivir de esta manera
nublado por la luz que te profeso
soñando que tu luz amaneciera.
Olvido, siempre el olvido que no llega.
miércoles, 1 de abril de 2009
Quiero pero no quiero
Quiero escribirte, pero no me dejo.
Puede que después de todo, sea una tontería, pero hoy estuve a punto de hacerlo. Me faltó muy poco, me faltó sólo un suspiro, un respiro hondo. Y sé que no debo, pero también sé que cualquier día de éstos, en cualquier momento, la angustia me llevará de la mano y lo haré.
Ojalá estés entonces ahí.
Puede que después de todo, sea una tontería, pero hoy estuve a punto de hacerlo. Me faltó muy poco, me faltó sólo un suspiro, un respiro hondo. Y sé que no debo, pero también sé que cualquier día de éstos, en cualquier momento, la angustia me llevará de la mano y lo haré.
Ojalá estés entonces ahí.
sábado, 28 de marzo de 2009
Mi voz
No quiero una voz cualquiera
Quisiera una voz que fuera
capaz de mover montañas,
pero montañas de besos
y llevarlas a tu vera
Que fuera mi voz quisiera
terciopelo de caricias
para acariciar tu cuello
aunque tu cuello no quiera
Y quiero una voz de hoguera
y amarte con mis susurros,
saber que sin labios puedo
tu boca besar siquiera
No quiero una voz cualquiera
Si pudieran besarse mi voz y tus palabras…
Quisiera una voz que fuera
capaz de mover montañas,
pero montañas de besos
y llevarlas a tu vera
Que fuera mi voz quisiera
terciopelo de caricias
para acariciar tu cuello
aunque tu cuello no quiera
Y quiero una voz de hoguera
y amarte con mis susurros,
saber que sin labios puedo
tu boca besar siquiera
No quiero una voz cualquiera
Si pudieran besarse mi voz y tus palabras…
sábado, 21 de marzo de 2009
Esta gota de amor
Esta gota de amor en la que vivo
este vaso colmado de tu ausencia
derramado sin paz en mi conciencia
se hace mar de dolor sin más motivo
Esta lluvia de ti, este adictivo
murmullo de tu voz y tu presencia
este ahogarme en la niebla de tu esencia
me hace sentir más de tu sed cautivo
Pero el río de hielo de tu boca,
este diario fluir de su sonido
es la fuente que mi ardor sofoca
Y al final, poco a poco, arrepentido,
el lago de tus ojos me convoca
a este noble silencio del olvido.
este vaso colmado de tu ausencia
derramado sin paz en mi conciencia
se hace mar de dolor sin más motivo
Esta lluvia de ti, este adictivo
murmullo de tu voz y tu presencia
este ahogarme en la niebla de tu esencia
me hace sentir más de tu sed cautivo
Pero el río de hielo de tu boca,
este diario fluir de su sonido
es la fuente que mi ardor sofoca
Y al final, poco a poco, arrepentido,
el lago de tus ojos me convoca
a este noble silencio del olvido.
sábado, 14 de marzo de 2009
Anda mi corazón de dos maneras
Una es mañana clara
de besos de romero y hierbabuena
la otra es de luna llena
de abrazos de azahar y de azucena
y así anda el corazón, sin que se muera
Si lo que yo quiero es sólo mantener un equilibrio
que no puedo…
de besos de romero y hierbabuena
la otra es de luna llena
de abrazos de azahar y de azucena
y así anda el corazón, sin que se muera
Si lo que yo quiero es sólo mantener un equilibrio
que no puedo…
viernes, 13 de marzo de 2009
Decirte
Sé que es un poco tarde. Pero no quiero dejar de decirte.
Decirte que me agrada pensar que soy como de la familia. De esa familia tuya con la que tan bien te llevas y con la que tan bien te escribes. Decirte que yo, bueno, que yo solo cuento cosas que de otra manera no podría contar. Pero necesitaba hacerlo. Y decirte que, encima, hay gente como tú que me escucha. Y que eso ya es un premio. Y que leeros a vosotros es un premio. Y que ahora vas tú y me regalas otro. Y decirte, Paco, que me sale darte unas gracias de muy adentro.
Puede que en esto de los blogs no exista el tiempo y no se me haya hecho tarde.
Decirte que me agrada pensar que soy como de la familia. De esa familia tuya con la que tan bien te llevas y con la que tan bien te escribes. Decirte que yo, bueno, que yo solo cuento cosas que de otra manera no podría contar. Pero necesitaba hacerlo. Y decirte que, encima, hay gente como tú que me escucha. Y que eso ya es un premio. Y que leeros a vosotros es un premio. Y que ahora vas tú y me regalas otro. Y decirte, Paco, que me sale darte unas gracias de muy adentro.
Puede que en esto de los blogs no exista el tiempo y no se me haya hecho tarde.
domingo, 8 de marzo de 2009
Las olas de mi mar son verdes
Estaba claro. Me equivoqué de camino. Hubo un momento, un momento en el largo sendero que llevaba ya recorrido en el que tuve que decidir.
Y allí, delante del cruce, justo en la bifurcación y supongo que sin pensarlo demasiado, tomé una dirección. Una dirección que realmente no decidí yo, porque fue mi corazón el que lo hizo por mi. El corazón o la intuición, quién sabe.
Al tiempo, demasiado tiempo tal vez, fue cuando descubrí que posiblemente no era la dirección correcta. Y volví sobre mis pasos. En cierta manera era demasiado tarde. Pero volví.
Y otra vez delante del cruce, justo en la bifurcación, me di cuenta del error y me di cuenta del acierto. Acierto porque había recorrido un camino nuevo que no hubiera conocido si no me hubiera equivocado. Y porque fue un camino precioso, que volvería ahora a repetir. Pero sobre todo, porque ahora sé con seguridad cuál es el camino correcto.
El que tomaré la próxima vez, cuando vuelva.
Porque los montes estaban tan verdes que parecían olas de un mar…
Y allí, delante del cruce, justo en la bifurcación y supongo que sin pensarlo demasiado, tomé una dirección. Una dirección que realmente no decidí yo, porque fue mi corazón el que lo hizo por mi. El corazón o la intuición, quién sabe.
Al tiempo, demasiado tiempo tal vez, fue cuando descubrí que posiblemente no era la dirección correcta. Y volví sobre mis pasos. En cierta manera era demasiado tarde. Pero volví.
Y otra vez delante del cruce, justo en la bifurcación, me di cuenta del error y me di cuenta del acierto. Acierto porque había recorrido un camino nuevo que no hubiera conocido si no me hubiera equivocado. Y porque fue un camino precioso, que volvería ahora a repetir. Pero sobre todo, porque ahora sé con seguridad cuál es el camino correcto.
El que tomaré la próxima vez, cuando vuelva.
Porque los montes estaban tan verdes que parecían olas de un mar…
martes, 3 de marzo de 2009
Llueve y no llueve
Lleva varios días lloviendo. Empezó, paró un poco, siguió. No es una lluvia que caiga con fuerza, con gotas grandes y gordotas, sino una lluvia blandita y suave.
Es una tormentita alegre, de esas que cuando comienzan casi no se sabe que están ahí y un ratito después, deciden que van a empezar a llover y llueven. Y sueltan las gotitas poco a poco, como a besos, para que no se note. Y cuando te das cuenta estás empapado, calado hasta los huesos y la tormenta, la lluvia, está ya contigo.
Y te quedas un poco más limpio.
Ahora ha parado. Pero seguro que vuelve a llover. Y volverán a llover palabras.
Es una tormentita alegre, de esas que cuando comienzan casi no se sabe que están ahí y un ratito después, deciden que van a empezar a llover y llueven. Y sueltan las gotitas poco a poco, como a besos, para que no se note. Y cuando te das cuenta estás empapado, calado hasta los huesos y la tormenta, la lluvia, está ya contigo.
Y te quedas un poco más limpio.
Ahora ha parado. Pero seguro que vuelve a llover. Y volverán a llover palabras.
domingo, 1 de marzo de 2009
Y cómo corre
Indurain de la plaza Navarrete,
quijote en rocinante de dos ruedas,
Contador al que puede que sucedas,
campeón de la montaña de Albacete
A Sastre lo hará nadie Joselete,
cabalga, o más bien vuela mientras puedas
y dale a los pedales, y no cedas,
que dos son más que tres del patinete
Señor del equilibrio equilibrado
la técnica a tus pies cayó rendida,
tres vueltas, una más y habrás llegado
Qué lejos queda ahora la salida...
me impongo yo el maillot porque he ganado
la etapa más bonita de tu vida.
Mi hijo mayor ha aprendido a montar en bici hace poco. Fue una mañana que decidió que quería ser un poco más mayor. Y sólo me dejó ayudarle una vez. Después y hasta la hora de la merienda estuvo tratando, cayendo, consiguiendo, y antes de que anocheciera ya daba vueltas a la plaza con una sonrisa de oreja a oreja, mientras el padre tenía que aguantarse el corazón para que no se le escapara de contento y recogía risas del suelo con una fregona que pasaba por allí. Tengo mucha suerte y aún me queda otro por enseñar… bueno,
…del que aprender.
quijote en rocinante de dos ruedas,
Contador al que puede que sucedas,
campeón de la montaña de Albacete
A Sastre lo hará nadie Joselete,
cabalga, o más bien vuela mientras puedas
y dale a los pedales, y no cedas,
que dos son más que tres del patinete
Señor del equilibrio equilibrado
la técnica a tus pies cayó rendida,
tres vueltas, una más y habrás llegado
Qué lejos queda ahora la salida...
me impongo yo el maillot porque he ganado
la etapa más bonita de tu vida.
Mi hijo mayor ha aprendido a montar en bici hace poco. Fue una mañana que decidió que quería ser un poco más mayor. Y sólo me dejó ayudarle una vez. Después y hasta la hora de la merienda estuvo tratando, cayendo, consiguiendo, y antes de que anocheciera ya daba vueltas a la plaza con una sonrisa de oreja a oreja, mientras el padre tenía que aguantarse el corazón para que no se le escapara de contento y recogía risas del suelo con una fregona que pasaba por allí. Tengo mucha suerte y aún me queda otro por enseñar… bueno,
…del que aprender.
Envidia
Esta noche, después de un ataque de besos de mis hijos, he salido a dar un paseo por mis sitios favoritos y me encontrado la sorpresa de un regalo de abrazos concentrados en un premio. Y a mi, que tanto me gustan los abrazos y los besos y las caricias, pues claro, me ha gustado. Así que quiero agradecerlo. Y quiero darte más gracias, Moony, por darme un trocito de tu corazón pegado al premio. Haces que la luna esté medio escondida. Porque estoy seguro de que la luna te tiene envidia.
Os doy gracias a todos los que os pasais a leer y a decir algo porque en el fondo eso es el premio que anima a este cachito de corazón que una vez se estropeó sin darse cuenta. Y siento que un día de éstos tengo que aclarar las cosas…
Os doy gracias a todos los que os pasais a leer y a decir algo porque en el fondo eso es el premio que anima a este cachito de corazón que una vez se estropeó sin darse cuenta. Y siento que un día de éstos tengo que aclarar las cosas…
viernes, 27 de febrero de 2009
Quisiera contarte
Yo que quisiera contarte
que a cada paso que doy
si el sol se enfada conmigo,
la luna está de mi parte
Que el sol las nubes reparte
y ni un rayito me llega
de su luz, como castigo
por querer enamorarte
Yo que quisiera contarte que en la luna me recuesto, que sueño si me besaras y allí soñando, despierto cuando me amanece el alma.
tontostoy...
que a cada paso que doy
si el sol se enfada conmigo,
la luna está de mi parte
Que el sol las nubes reparte
y ni un rayito me llega
de su luz, como castigo
por querer enamorarte
Yo que quisiera contarte que en la luna me recuesto, que sueño si me besaras y allí soñando, despierto cuando me amanece el alma.
tontostoy...
sábado, 21 de febrero de 2009
Algo se ha roto
No tenía intención de abrir el portátil esta noche, pero parece que algo se ha roto.
Por eso lo he abierto.
Porque hoy ha sido uno de esos días en la oficina en los que el trabajo no es capaz de rellenar los vacíos que me deja tu indiferencia. Porque creo que he ido acumulando tantos vacíos hoy que se han ido rellenando con montoncitos de tristeza. Y porque los he guardado todos y eran demasiados. Y porque parece que algo se ha roto, y ya estoy muy roto por dentro.
Porque esta noche, cuando creía que todo se había dormido, una letra, una comparsa de este carnaval del sur, un bocaíto, ha rozado la herida y ha comenzado a llorar. Y porque me han llorado los ojos, la boca y estos dedos que escriben, y han llorado ya, por acompañarlos, los brazos y el estómago y el corazón que es quien tiene la culpa de todo. Porque todavía llueve sobre el teclado. Y porque hoy me da igual que esto rime o no rime si lo que quiero es que llore. Y porque hasta he llorado mientras me reía con la chirigota del Selu que mira que son buenos este año. Y a ver si se me pasa que así no puedo irme a la cama. Por eso he abierto el portátil.
Aunque mañana piense que sería mejor desaparecer. Como ahora hago…
Por eso lo he abierto.
Porque hoy ha sido uno de esos días en la oficina en los que el trabajo no es capaz de rellenar los vacíos que me deja tu indiferencia. Porque creo que he ido acumulando tantos vacíos hoy que se han ido rellenando con montoncitos de tristeza. Y porque los he guardado todos y eran demasiados. Y porque parece que algo se ha roto, y ya estoy muy roto por dentro.
Porque esta noche, cuando creía que todo se había dormido, una letra, una comparsa de este carnaval del sur, un bocaíto, ha rozado la herida y ha comenzado a llorar. Y porque me han llorado los ojos, la boca y estos dedos que escriben, y han llorado ya, por acompañarlos, los brazos y el estómago y el corazón que es quien tiene la culpa de todo. Porque todavía llueve sobre el teclado. Y porque hoy me da igual que esto rime o no rime si lo que quiero es que llore. Y porque hasta he llorado mientras me reía con la chirigota del Selu que mira que son buenos este año. Y a ver si se me pasa que así no puedo irme a la cama. Por eso he abierto el portátil.
Aunque mañana piense que sería mejor desaparecer. Como ahora hago…
viernes, 20 de febrero de 2009
De tu desamor
Lo que te digo y no debo,
lo que te debo y no digo,
y lo que gané contigo
y lo que contigo llevo
Y lo que te doy de amigo,
de tu desamor lo bebo.
Y aún así, nunca podré dejarlo. Debe ser que hay ojos que se clavan para siempre. Porque así son tus ojos.
lo que te debo y no digo,
y lo que gané contigo
y lo que contigo llevo
Y lo que te doy de amigo,
de tu desamor lo bebo.
Y aún así, nunca podré dejarlo. Debe ser que hay ojos que se clavan para siempre. Porque así son tus ojos.
domingo, 15 de febrero de 2009
Mañana volveré a soñar
Hoy he descansado de ti.
Estoy cansado hoy. Tengo los pies cansados de tanto andar y los hombros cansados de la mochila. Estoy cansado.
Pero hoy he descansado de ti.
Mañana volveré a soñar que ando en una nube de besos tuyos.
Estoy cansado hoy. Tengo los pies cansados de tanto andar y los hombros cansados de la mochila. Estoy cansado.
Pero hoy he descansado de ti.
Mañana volveré a soñar que ando en una nube de besos tuyos.
miércoles, 11 de febrero de 2009
lunes, 9 de febrero de 2009
No se qué esperaba
un, una.
1. art. indet. Formas de singular en masculino y femenino.
esperanza.
1. f. Estado del ánimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamos.
absurdo, da.
(Del lat. absurdus).
1. adj. Contrario y opuesto a la razón; que no tiene sentido.
es.
(De seer).
3. intr. Haber o existir.
13. intr. Corresponder, parecer propio.
Tercera persona singular del presente de indicativo del verbo ser.
cosa.
(Del lat. causa).
1. f. Todo lo que tiene entidad, ya sea corporal o espiritual, natural o artificial, real o abstracta.
de.
(Del lat. de).
1. prep. Denota posesión o pertenencia.
tontos, tas.
(De or. expr.).
1. adj. Falto o escaso de entendimiento o razón. Plural.
1. art. indet. Formas de singular en masculino y femenino.
esperanza.
1. f. Estado del ánimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamos.
absurdo, da.
(Del lat. absurdus).
1. adj. Contrario y opuesto a la razón; que no tiene sentido.
es.
(De seer).
3. intr. Haber o existir.
13. intr. Corresponder, parecer propio.
Tercera persona singular del presente de indicativo del verbo ser.
cosa.
(Del lat. causa).
1. f. Todo lo que tiene entidad, ya sea corporal o espiritual, natural o artificial, real o abstracta.
de.
(Del lat. de).
1. prep. Denota posesión o pertenencia.
tontos, tas.
(De or. expr.).
1. adj. Falto o escaso de entendimiento o razón. Plural.
domingo, 8 de febrero de 2009
Sólo eso
Hoy ando un poco nervioso. Mañana vuelves de tu viaje. Un viaje que me hacía ya casi tanta ilusión como a ti. Ojalá no olvides que prometiste contarme cosas al volver, aunque sólo el hecho de decírmelo fue un respiro de alegría que aun me dura. Quisiera que me contaras. Día a día. Paso a paso. Quisiera que me contaras. Y quisiera sumergirme en tu palabra, en tu voz, en un susurro tuyo y ahogarme en tus sonrisas mientras me cuentas. Sólo eso quisiera.
domingo, 1 de febrero de 2009
Hoy quiero maldecir
Malditas sean mi alma y mi ternura
maldita mi pasión desprevenida
maldita mi esperanza desvivida,
mi verso, mi palabra, mi tortura
Malditos sean mi amor y mi locura
maldita mi memoria detenida
maldita mi constancia sin medida,
mi sueño, mi tristeza y mi amargura
Mal valen ya mis huesos y mi historia
ardiendo desde el foso de mi pena,
infierno de mi paz contradictoria
Maldito he de pagar con mi condena
recóndita traición, miel ilusoria
dulce mi corazón, hiel y cangrena
Creo que la palabra puede ser como el amor, que a veces lleva a dios hasta tu lado y a veces hace que asomes al infierno. A veces tengo dudas de si acaso me conviene, y a veces tengo claro que escribir es igual que dejar fuera de mi lo que mal vive, lo que duele o lo que creo, lo que sufro, lo que siento. Y al final, vuelvo.
Aquel momento mágico, aquella eternidad viva en un beso hizo que ambos quisiéramos saber, expresado entre palabras, hasta dónde, hasta cuánto. Y ambos elegimos parar en ese punto, guardarlo para siempre, sin poner en peligro lo que ya ambos teníamos. Yo tenía claro que prefería parar antes que perder su cómplice amistad o su sonrisa. Pero siguieron volando los besos de palabra, y al final de una semana de blancos besos y virtuales, volvimos a juntar pasión y alma en otro beso infinito de segundos.
maldita mi pasión desprevenida
maldita mi esperanza desvivida,
mi verso, mi palabra, mi tortura
Malditos sean mi amor y mi locura
maldita mi memoria detenida
maldita mi constancia sin medida,
mi sueño, mi tristeza y mi amargura
Mal valen ya mis huesos y mi historia
ardiendo desde el foso de mi pena,
infierno de mi paz contradictoria
Maldito he de pagar con mi condena
recóndita traición, miel ilusoria
dulce mi corazón, hiel y cangrena
Creo que la palabra puede ser como el amor, que a veces lleva a dios hasta tu lado y a veces hace que asomes al infierno. A veces tengo dudas de si acaso me conviene, y a veces tengo claro que escribir es igual que dejar fuera de mi lo que mal vive, lo que duele o lo que creo, lo que sufro, lo que siento. Y al final, vuelvo.
Aquel momento mágico, aquella eternidad viva en un beso hizo que ambos quisiéramos saber, expresado entre palabras, hasta dónde, hasta cuánto. Y ambos elegimos parar en ese punto, guardarlo para siempre, sin poner en peligro lo que ya ambos teníamos. Yo tenía claro que prefería parar antes que perder su cómplice amistad o su sonrisa. Pero siguieron volando los besos de palabra, y al final de una semana de blancos besos y virtuales, volvimos a juntar pasión y alma en otro beso infinito de segundos.
domingo, 25 de enero de 2009
Me hacía falta
Esta mañana llevé a mi hijo pequeño en la bici a dar un paseo.
Cuando salimos de casa ya llovía y él, el pobre, iba sentado en la silla de atrás, sin muchas posibilidades de negarse pero después de todo, contento. Lloviznó todo el tiempo y por ello no fue un paseo largo. De hecho, tuvimos que resguardarnos de un tormentón bajo un providencial techo durante un buen rato hasta que aflojó un poco. Los dos volvimos a casa mojados. Más bien muy mojados. Empapadísimos. Pipando.
Y fueron esa lluvia fría, tanta agua y tanto viento frío, y ver que mi niño iba disfrutando igual o más que yo, fueron esas cosas, decía, las que me han limpiado el corazón y el alma hoy.
Me hacía falta.
Cuando salimos de casa ya llovía y él, el pobre, iba sentado en la silla de atrás, sin muchas posibilidades de negarse pero después de todo, contento. Lloviznó todo el tiempo y por ello no fue un paseo largo. De hecho, tuvimos que resguardarnos de un tormentón bajo un providencial techo durante un buen rato hasta que aflojó un poco. Los dos volvimos a casa mojados. Más bien muy mojados. Empapadísimos. Pipando.
Y fueron esa lluvia fría, tanta agua y tanto viento frío, y ver que mi niño iba disfrutando igual o más que yo, fueron esas cosas, decía, las que me han limpiado el corazón y el alma hoy.
Me hacía falta.
viernes, 23 de enero de 2009
Puedes contar conmigo
Ayer te felicité y te dije que podías contar conmigo.
“Compañera
usted sabe
que puede contar
conmigo
no hasta dos
ni hasta diez
sino contar
conmigo.
…
Pero hagamos un trato
yo quisiera contar
con usted
…
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe
que puede
contar conmigo”
(de Mario Benedetti)
No está completo, pero no quise incomodarte, y no quiero, por nada del mundo, que lo me queda se estropee más. Me diste las gracias. Te prometí cien años de amistad y restan noventa y ocho. Espero que tuvieras un buen día.
No puedo dejar de pensarte. Pasa un segundo y pienso en ti. Pasa un minuto y aún te pienso. Pasa una hora y sigo aún. Y pasan los días. Las semanas. Y pasan los meses. Pensando en ti. Juego con mis hijos. Pienso en ti. Y a veces, beso y pienso en ti.
Fue hace ya tanto tiempo… más de un año ya. A la vuelta de aquellas vacaciones nos saludamos con dos besos muy alegres, con esos besos que se usan en las oficinas y entre conocidos y entre amigos. En mi mesa había dejado una bolsa de sorpresas como yo le dejé a ella cuando me fui. Con un libro que me dejó sorprendido y encantado. Días después le dije que en nuestro reencuentro había echado en falta algo. “¿Qué?”, me preguntó. “Un beso, en vez de dos”. Sonrió. Aquel día, con algo de miedo, muchas dudas, algunos nervios y muchísimo cariño nos besamos. Un beso despacito.
“Compañera
usted sabe
que puede contar
conmigo
no hasta dos
ni hasta diez
sino contar
conmigo.
…
Pero hagamos un trato
yo quisiera contar
con usted
…
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe
que puede
contar conmigo”
(de Mario Benedetti)
No está completo, pero no quise incomodarte, y no quiero, por nada del mundo, que lo me queda se estropee más. Me diste las gracias. Te prometí cien años de amistad y restan noventa y ocho. Espero que tuvieras un buen día.
No puedo dejar de pensarte. Pasa un segundo y pienso en ti. Pasa un minuto y aún te pienso. Pasa una hora y sigo aún. Y pasan los días. Las semanas. Y pasan los meses. Pensando en ti. Juego con mis hijos. Pienso en ti. Y a veces, beso y pienso en ti.
Fue hace ya tanto tiempo… más de un año ya. A la vuelta de aquellas vacaciones nos saludamos con dos besos muy alegres, con esos besos que se usan en las oficinas y entre conocidos y entre amigos. En mi mesa había dejado una bolsa de sorpresas como yo le dejé a ella cuando me fui. Con un libro que me dejó sorprendido y encantado. Días después le dije que en nuestro reencuentro había echado en falta algo. “¿Qué?”, me preguntó. “Un beso, en vez de dos”. Sonrió. Aquel día, con algo de miedo, muchas dudas, algunos nervios y muchísimo cariño nos besamos. Un beso despacito.
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