domingo, 8 de marzo de 2009

Las olas de mi mar son verdes

Estaba claro. Me equivoqué de camino. Hubo un momento, un momento en el largo sendero que llevaba ya recorrido en el que tuve que decidir.
Y allí, delante del cruce, justo en la bifurcación y supongo que sin pensarlo demasiado, tomé una dirección. Una dirección que realmente no decidí yo, porque fue mi corazón el que lo hizo por mi. El corazón o la intuición, quién sabe.
Al tiempo, demasiado tiempo tal vez, fue cuando descubrí que posiblemente no era la dirección correcta. Y volví sobre mis pasos. En cierta manera era demasiado tarde. Pero volví.

Y otra vez delante del cruce, justo en la bifurcación, me di cuenta del error y me di cuenta del acierto. Acierto porque había recorrido un camino nuevo que no hubiera conocido si no me hubiera equivocado. Y porque fue un camino precioso, que volvería ahora a repetir. Pero sobre todo, porque ahora sé con seguridad cuál es el camino correcto.
El que tomaré la próxima vez, cuando vuelva.


Porque los montes estaban tan verdes que parecían olas de un mar…

6 comentarios:

Moony-A media luz dijo...

No lo pienses. Siempre decide el alma y ella sabe por qué.
Sí, el mar es verde cuando sus olas son montañas y su playa, valles.

Me gusta lo que escribes :)

Un beso enorme.

Eria.. dijo...

Vivo en una zona ala que llaman Tierra de campos... así es mi en orimavera. Besitos varios.

Tormenta. dijo...

No es fácil escoger el camino, y ni tampoco saber a ciencia cierta cuál es el correcto, y tampoco se puede evitar a veces, mientras caminamos por el, mirar hacia atrás y preguntarnos si será nuestra mejor opción..
Supongo que tomemos cual tomemos, con el corazón o sin el.. el destino, lo tendremos ahí, jugamos con el.. pero al final, será lo que tenga que ser seguro..

¡Difícil! escuchar estos corazones que a veces se nos ponen tontos!
Pero Jose, me gusta leer tus reflexiones,porque te entiendo:)
Besos sin prisas.

Paco dijo...

Hola José,

Bella reflexión...

En mi estudio te espera un regalo...

Un abrazo

jose dijo...

Moony, en ello estoy, en pensar menos y vivir más. Un abrazo enorme

Eria, algún día pasaré por allí, en primavera. Las playas del sur tampoco están mal. Abrazos

Sé que me entiendes, Tormenta. Estos corazones nuestros son unos tontos ¿verdad? Un abrazo despacito

Gracias Paco, pasaré por allí. Abrazos

El fin de semana volveré a nadar por mis montañas...

Mary dijo...

"La vida se vive hacia adelante, pero sólo se entiende hacia atrás"


un besito