miércoles, 15 de abril de 2009

Siento que se me acaba

(Yo no sé hacer sonetos más que amando, Gerardo Diego)

Siento que se me acaba la poesía. No es que nunca haya sentido que forma parte de mi. A veces me han salido algunos versos y a veces no. Pero hoy he sentido que se me acaba. Será que me he enfadado un poco. ¿Enfadado? No, no, no. No me sale eso de enfadarme. Habrá sido este resfriado y el cansancio, un poquito de amargura y ese silencio tuyo. Ese silencio que va a callarme un día de éstos.
¿Será ésto el principio del olvido?

11 comentarios:

Lunska Nicori:BegoñaGTreviño dijo...

No sé si será el principio del olvido, a veces tampoco sé que es el olvido...¿una ausencia inconsciente?... La poesía no se acaba, seguro que en ti, no. Y espero que esos silencios nunca te hieran lo sufiente como para que desaparezcas. Ahora que te encuentro, no me dejes. No me dejes...

mj dijo...

La poesía nunca se acaba, eso sí, se toma su tiempo, pero no se agota, sólo hay que mirar con el alma hacía dentro y hacía fuera...
Los resfriado nos nublan a la hora de escribir y de hacer otras cosas...sube esas defensas y escribe por favor, no te alejes...
Un beso Jose
mj

mAlicia dijo...

La verdad es que te entiendo demasiado bien. Son ya tantos años tratando de no sentir lo que sentía por él.. Yo ahora entro en una nueva etapa, intentando integrar y equilibrar lo que sentimos el uno por el otro, dándole quizá una última oportunidad a ésta relación tan extraña que tenemos.

El olvido, por desgracia, no existe de forma categórica y absoluta. Se dice que aprendemos a vivir sin que la otra persona nos acompañe en cada uno de nuestros pensamientos, quizá eso sea lo más parecido al olvido..

Sobre todo, se vuelve importante la capacidad de volver a sonreir, de volver a disfrutar, de mirar a otras personas a los ojos y pensar que existe la vida más allá de él o de ella.

No dejes de escribir, dejas por aquí cosas muy bonitas, llenas de sentimiento. Me ha gustado leer tus últimas entradas.

Siempre habrá tiempo para la poesía, para la prosa, para reír, para llorar, para quejarse, para no decir nada...!

Espero poder contagiarte un poco de esta pequeña felicidad que siento hoy a través de la distancia!

Los resfriados, como los nublados, son traicioneros y confunden nuestros sentimientos.

Un abrazo enorme, y mucho ánimo!

Colo dijo...

Por qué sería el principio del olvido? no podría ser el principio de algo mejor???

Abrazos

Mary dijo...

A ti ni se te van a acabar los sonetos ni las ganas de escribir. Es sólo un momento de contener la respiración, un silencio, una parada, segúro.

Odio los silencios no esperados, esos que no significan nada pero que pueden significar todo. Da lugar a la ambigüedad, pero en el fondo sabemos lo que significan, aunque no queramos.

un besito

Lupe dijo...

Un silencio no es la mejor respuesta para ese silencio que nos duele.

Cuidate ese resfriado, descansa y sigue plasmando tus sentimientos en la poesía que, no acaba nunca.

Dale tiempo. Seguro que no te ha olvidado.

Un abrazo.

Maat

Moony-A media luz dijo...

Ha sido el resfriado... no lo dudes, porque mientras tengas sentimientos, tendrás poesía.
Te podría decir que, poesía, eres tú :)

Y, no te enfades...

Ah, y de amargura, nada, que los silencios se quiebran y nacen flores ¿no lo sabías?

Un beso gigante...

Petardy dijo...

Si te quedaras sin musas, no creo que tu silencio se prolongara demasiado, pero como Shakespeare dijo una vez "es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras". Besos.

mardelibertad dijo...

Tu eres poesía tu eres la inspiración
Besos

Tormenta. dijo...

Si tiene que ser el olvido, lo será.. todo vendrá solo, supongo..

Besos Jose, y contigo, la poesia, no se acaba..no tengo duda.

jose dijo...

Hola a todas, Begoña, Mj, mAlicia, Colo, Mary, Maat, Moony, Petardy, Mardelibertad, Tormenta. Me habéis hecho sonreir al leer que lo tenéis más claro que yo. Pese al mar de dudas en que a veces me muevo, dejaré que las letras vayan fluyendo como espero que fluya el olvido, sea éste lo que sea. Gracias por dedicarme un ratito y todas esas palabras.
Un abrazo que siento tan intenso que casi lo hago real.
(Acabé con el resfriado y si estos días no dedico demasiado tiempo a pasear por aquí, es que el tiempo afuera mejora y me reclama; perdonadme si se dan, entonces, mis ausencias)